viernes, 13 de noviembre de 2015

¡Hola, compañeros de profesión! Os dejo aquí mi monólogo favorito...

"Voy a decirte algo que tú ya sabes, el mundo no es todo de color rosa y arco iris. El mundo es un lugar terrible, y por muy duro que seas, es capaz de arrodillarte a golpes y tenerte sometido permanentemente si tú no se lo impides. Ni tú, ni yo ni nadie golpea más fuerte que la vida, pero no importa lo fuerte que golpeas, sino lo fuerte que pueden golpearte. Y lo aguantas mientras avanzas. Hay que soportar sin dejar de avanzar, así es como se gana. Si tú sabes lo que vales ve y consigue lo que mereces, pero tendrás que soportar los golpes. Y no podrás estar diciendo que no estas donde querías llegar por culpa de él, de ella ni de nadie, eso lo hacen los cobardes y tú no lo eres. ¡Tú eres mejor que eso!"

Nunca deis nada por perdido. Lo que he ido aprendiendo a lo largo del tiempo es que tú eres el único que puede decidir tu propio futuro, que sí, que el destino está escrito, pero tú puedes decidir dejar las cosas como están o cambiarlas hacia mejor.

Sé feliz, vive la vida que es corta, aprovecha lo que tienes: quiere a tus amigos, adora a tu familia y, sobre todo, ama a tus enemigos, porque eso es lo que más les fastidiará. Únicamente te tienes que demostrar algo a ti mismo, a los demás poco más, únicamente para los que te quieren, aquellos que te dirán que están orgulloso por todos los éxitos que tengas.

Y si pierdes, ¡pierde! No siempre se gana, también hay que aprender de nuestros fallos. Nos caeremos mil veces, pero tengo por seguro que seremos capaces de levantarnos mil y una, siempre una más por delante. Porque eso debemos hacer: ir por delante, seguir nuestros sueños y, sobre todo, ser felices. 



miércoles, 11 de noviembre de 2015

Mi ilusión, mi sueño.

Buenas tardes, compañeros.

Hoy os vengo a hablar de mi vocación.

De pequeña soñé con ser policía: ayudar a la gente, aportar justicia e igualdad en la sociedad en la que vivimos, etc.

Pero a medida que iba creciendo, me di cuenta que no era lo que verdaderamente quería de verdad. No me llenaba la idea de ser policía, pese a ser algo muy importante para aportar al mundo.

Me planteé la idea de ser fisioterapeuta, ya que se me da muy bien hacer masajes y todo el mundo me lo decía. Pero pensar que tenía que estudiar Biología, asignatura que aborrezco, ¡cómo narices me iba a meter a esa locura!

Por lo que, un día, en cuarto de la E.S.O., me hicieron un test sobre mi vocación, en el cual, la respuesta fue ser profesora. Me lo estuve planteando durante un tiempo, pero vi que me faltaban cualidades. Justo en ese curso, llegó a mi vida el profesor que cambió mi punto de vista sobre los profesores. Y fue por lo que quise seguir su ejemplo. Quería llegar a los alumnos como llegaba él a nosotros, haciéndose notar, pero sabiendo que tenía que mantener distancias. Todos aprendimos con él, fue por eso por lo que me marcó, porque supe ver más allá de la asignatura que nos impartía.

Y hoy en día, soy feliz cuando me pongo ante mis niños de prácticas para dar clase. Es la ilusión desde entonces y a la que no pienso renunciar nunca. 



martes, 10 de noviembre de 2015

De poemas va la cosa.

Poema a un profesor.

Aquel que nunca se rinde,
el que nunca desespera,
pues sabe que toda buena espera,
de una educación prescinde.

Mas poco valor se le viene,
a quien más importancia tiene,
ya que nada más se merece,
por todo lo que de sí, ofrece.

De pequeños, odiado por los humanos.
De mayores, al que más recordamos.
Pues en la escuela nos aborda,
con esa inteligencia que nos otorga.

Mas no nos damos cuenta,
de que el tiempo que en nosotros pierde,
hará que siempre recuerde,
que ese tiempo, mereció la pena.

lunes, 9 de noviembre de 2015

Valores.

La tolerancia, un valor fundamental. 
Hagamos una pausa ante la situación en la que vivimos. Cerremos los ojos. Respiremos profundamente e inspiremos de nuevo. Ahora, os planteo una pregunta. ¿Somos felices? Quiero decir, con lo que tenemos, ¿somos verdaderamente felices? ¿Nos falta algo para completar esa felicidad?

Ahora, cada uno escribiremos en un papel que es lo que nos falta para ser felices. Sí, parece una tontería, pero es parte de la actividad. Tras escribrirlo en el papel, me lo entregaréis y yo lo iré escribiendo en la pizarra. Cuando hayamos terminado, escanearé este código QR y escucharemos una canción, a la que quiero que escuchéis y estéis atentos.

Una tutoría para esta actividad estaría bien. Hay que hacer ver a los niños la gran suerte que tienen al poder tener una educación, unos padres y un plato que llevarse a la boca. La situación actual de Siria es impensable si nos la intentamos imaginar en nuestro país, por ello, hay que concienciarles: si pueden ayudar con cualquier gesto, que ayuden; si pueden colaborar en cualquier organización, que colaboren; y, sobre todo, si saben de alguien a quien puedan ayudar, que ayuden.

No creemos enemigos ni barreras, creemos a personas que sepan aceptar a los demás y, sobre todo, que sepan ayudarles con lo más mínimo. Ya que "Un gesto de misericordia, por muy pequeño que sea, puede curar el mundo".

lunes, 28 de septiembre de 2015

¿Valoramos lo que tenemos?


El viernes pasado, al empezar la jornada de clases, mi tutora les puso este vídeo a mis alumnos. Quizás estuviese inspirada o estuviese con ganas de atender, pero aquella reproducción, creo que me hizo más pensar a mí que a mis alumnos de prácticas.

Los niños pequeños, al ver el vídeo, piensan en que no tienen que preocuparse por algo sin importancia y yo, aunque llegué a esa conclusión, también reflexioné sobre más aspectos: la vida es como una montaña rusa, podemos pensar que estamos en nuestro peor momento y, por arte de magia, encontrarnos con una felicidad exultante. Esta misma, nos jugará malas pasadas, pero tenemos que saber sobreponernos.

A la hora de aplicarlo en nuestras clases, me gustó mucho la reproducción elegida; a pesar de ya saber de ella, me hizo volver a reflexionar sobre ciertos aspectos. ¿Lo mejor de todo? Que a los niños este vídeo les puede motivar: podemos incentivar a nuestros alumnos y hacerles caer en la cuenta que las Matemáticas pueden dárseles mal, pero ser unos genios en Lengua. Todo es cuestión de perspectiva.